Este ritual está diseñado para liberar la energía negativa del mal de ojo y restaurar tu bienestar y equilibrio. La clave de este trabajo es tu intención, así que concéntrate en tu deseo de limpiar y proteger tu aura.

Materiales necesarios:
- Vela negra: Simboliza la absorción y la transmutación de la energía negativa.
- Vela blanca: Representa la pureza, la protección y el restablecimiento de la paz.
- Incienso de ruda o romero: Estas hierbas son conocidas por sus propiedades purificadoras y protectoras.
- Un par de tijeras: Las tijeras son un amuleto clásico para «cortar» los lazos energéticos indeseados.
- Un plato de cerámica blanco: Para colocar las velas de forma segura.
- Sal gruesa o marina: Se utiliza para limpiar y purificar el espacio.
- Un recipiente con agua: Un cuenco o vaso para simbolizar la fluidez y la limpieza emocional.
Pasos del ritual:
- Preparación del espacio:
- Elige un lugar tranquilo donde no te interrumpan.
- Limpia el área físicamente y luego purifícala energéticamente esparciendo sal en las esquinas de la habitación.
- Enciende el incienso de ruda o romero y permite que el humo se extienda por todo el espacio, visualizando cómo se lleva cualquier negatividad.
- Configuración del altar:
- Coloca el plato de cerámica en el centro de tu espacio.
- Pon la vela negra a tu izquierda y la vela blanca a tu derecha.
- Rodea las velas con un círculo de sal.
- Coloca el recipiente con agua frente a las velas.
- Pon las tijeras al lado del plato, con las hojas abiertas, como símbolo de que estás listo para cortar.
- Encendido y visualización:
- Enciende primero la vela negra. Mientras lo haces, recita en voz alta o en tu mente: «Vela negra, absorbe y disuelve toda la negatividad, envidia y mal de ojo que me ha sido enviado. Transmuta esta energía en nada.»
- Luego, enciende la vela blanca. Mientras lo haces, recita: «Vela blanca, restaura mi luz, mi protección y mi paz. Que mi aura esté limpia y mi espíritu protegido.»
- Siéntate cómodamente frente a tu altar y cierra los ojos. Visualiza un hilo oscuro y pesado que te conecta con la fuente del mal de ojo. Con cada respiración, siente cómo ese hilo se tensa, se vuelve más visible.
- El corte:
- Toma las tijeras en tus manos. Con una intención firme y poderosa, imagina que estás cortando ese hilo oscuro que te une a la energía negativa.
- Haz el gesto de cortar las tijeras en el aire, tres veces. Cada corte es una afirmación. Puedes recitar: «Corto todo lazo de envidia y mal de ojo. Corto toda atadura que me impide avanzar. Soy libre, estoy limpio y protegido.»
- Después de cortar, deja las tijeras con las hojas cerradas, simbolizando que el trabajo ha terminado.
- Cierre del ritual:
- Medita unos minutos más, observando las velas. Visualiza cómo la luz de la vela blanca se expande y te envuelve, creando un escudo de protección.
- Permite que las velas se consuman por completo. Es importante no apagarlas, a menos que sea una emergencia.
- Una vez que las velas se hayan apagado por sí solas, desecha los restos de cera y la sal fuera de tu casa, en un lugar alejado, para que la energía que absorbieron no se quede cerca de ti. El agua puedes verterla en la tierra.
- Limpia las tijeras y guárdalas en un lugar seguro.
Realiza este ritual con fe y confianza en tu capacidad para sanar y protegerte.
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