Septiembre no es solo el mes que marca el fin del verano. Para muchos, es un verdadero «nuevo año». Con la vuelta a la rutina, el inicio de nuevos proyectos y la sensación de que el ciclo escolar o laboral se reinicia, septiembre nos ofrece la oportunidad perfecta para empezar de cero, con energía renovada y nuevas intenciones.

Recibir el mes de una forma consciente puede marcar la diferencia. En lugar de dejarte llevar por el ajetreo del día a día, te invito a tomarte un momento para reflexionar, agradecer y sembrar las semillas de lo que quieres que florezca en las próximas semanas.
Aquí tienes un sencillo ritual que puedes hacer para darle la bienvenida a septiembre y alinear tus energías con tus deseos.
1. Limpia tu espacio y tu mente
Antes de recibir lo nuevo, es importante hacer espacio. Dedica unos minutos a limpiar tu entorno físico. Organiza tu escritorio, haz la cama, o simplemente ventila bien tu habitación. Este acto simbólico te ayuda a despejar la mente.
Mientras lo haces, visualiza cómo el aire fresco se lleva las preocupaciones, el estrés o cualquier energía estancada del mes pasado.
2. Escribe una carta de agradecimiento a agosto
Coge un papel y un bolígrafo. No importa si agosto fue un mes maravilloso o uno lleno de desafíos. Escribe una carta para agradecerle.
- ¿Qué momentos de alegría o descanso te trajo?
- ¿Qué lección importante aprendiste?
- ¿Qué obstáculos superaste que te hicieron más fuerte?
Agradecer el pasado te ayuda a cerrarlo con gratitud y te prepara para un futuro más positivo. Cuando termines, puedes guardar la carta en un lugar especial o, si prefieres, quemarla simbólicamente para soltar y dejar ir.
3. Establece tus intenciones para septiembre
Esta es la parte más importante del ritual. En otra hoja de papel, escribe tres intenciones claras y concisas para el mes que comienza. No tienen que ser metas enormes. Pueden ser cosas sencillas, como:
- «Este mes me comprometo a tomar un respiro de 10 minutos cada día para meditar.»
- «Mi intención para septiembre es ser más paciente conmigo mismo/a.»
- «Quiero enfocarme en terminar ese proyecto creativo que dejé a medias.»
Sé específico/a y escríbelo en tiempo presente, como si ya estuviera sucediendo.
4. Crea tu «tablero de visión» mental
Tómate unos minutos para visualizar tus intenciones. Cierra los ojos y piensa en cómo te sentirás cuando las logres. Si tu intención es ser más paciente, imagínate en una situación que normalmente te estresaría y visualiza cómo reaccionas con calma. Siente la paz que te trae esa nueva actitud.
Este ejercicio de visualización fortalece tu compromiso y te ayuda a manifestar tus deseos.
5. Elige una palabra guía
Para finalizar, elige una sola palabra que resuma la energía que quieres que te acompañe todo el mes. Podría ser «presencia», «equilibrio», «creatividad», «conexión» o «disciplina». Escribe esta palabra en un post-it y pégalo donde puedas verla cada día: en el espejo del baño, en la pantalla de tu ordenador o en la nevera.
Que cada vez que veas esa palabra, recuerdes el compromiso que hiciste contigo mismo/a para vivir un septiembre lleno de propósito.
¡Feliz inicio de mes! ¿Cuál es tu intención principal para este septiembre?
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