Encendiendo la Llama del Martes: Un Ritual para la Acción y la Energía

El martes, regido por Marte en la astrología y asociado con el dios de la guerra en la mitología romana, es un día que emana energía, acción y determinación. No es de extrañar que para muchos, encender una vela en este día se convierta en un ritual poderoso para invocar estas cualidades en sus vidas.

Pero, ¿cómo puedes transformar el simple acto de encender una vela en un martes en un ritual significativo? Aquí te guiamos paso a paso.

¿Por qué el Martes? La Energía Detrás del Día

Cada día de la semana tiene una vibración y una influencia planetaria distinta:

  • Marte (el planeta): Representa la fuerza de voluntad, el coraje, la pasión, la iniciativa, la acción, la confrontación y la energía para superar obstáculos. También se asocia con el color rojo y el elemento fuego.
  • El Día Martes: Es el momento ideal para enfocarse en proyectos que requieren empuje, para tomar decisiones valientes, para iniciar nuevas empresas, para defender tus límites o para canalizar la energía hacia la consecución de metas ambiciosas.

Por lo tanto, encender una vela un martes no es un acto al azar; es una forma intencionada de sintonizar con estas energías cósmicas y dirigirlas hacia tus propósitos.

Preparando tu Ritual: Intención y Espacio

Como cualquier ritual, la preparación es clave. No se trata solo de la acción, sino de la intención que pones en ella.

  1. Define tu Intención Clara: ¿Qué quieres lograr o manifestar con este ritual? Sé específico. ¿Necesitas coraje para una conversación difícil? ¿Energía para arrancar un proyecto? ¿Fuerza para superar un desafío? Escribe tu intención en una frase corta y positiva.
    • Ejemplos: «Enciendo esta vela para invocar el coraje necesario para hablar mi verdad.» «Enciendo esta vela para activar la energía y el empuje en mi nuevo proyecto.» «Enciendo esta vela para fortalecer mi determinación y superar este obstáculo.»
  2. Elige tu Vela:
    • Color: El rojo es el color por excelencia para los martes, simbolizando la energía de Marte. Sin embargo, también puedes optar por velas naranjas (para la creatividad y el entusiasmo) o incluso blancas (para cualquier propósito, ya que el blanco es un comodín).
    • Tamaño/Tipo: Una vela votiva, de té o de pilar funcionará perfectamente. Lo importante es que puedas encenderla con intención.
    • Opcional: Si lo deseas, puedes ungir la vela con unas gotas de un aceite esencial que resuene con tu intención (por ejemplo, sándalo para la conexión espiritual, romero para la claridad mental, jengibre para la energía, o simplemente un aceite de oliva si prefieres la simplicidad).
  3. Prepara tu Espacio: Busca un lugar tranquilo donde no seas interrumpido. Puede ser tu altar personal, una mesa limpia o simplemente un rincón especial. Asegúrate de que sea un lugar seguro para encender una vela.

El Ritual: Encendiendo la Llama del Propósito

Una vez que tengas todo listo:

  1. Centra tu Mente: Siéntate cómodamente frente a tu vela. Respira profundamente varias veces para calmar tu mente y centrarte en el momento presente.
  2. Sostén la Vela (Opcional): Antes de encenderla, si te sientes cómodo, sostén la vela entre tus manos. Cierra los ojos y visualiza tu intención como si ya se hubiera manifestado. Siente la energía de tu propósito fluyendo hacia la vela.
  3. Enciende la Vela con Intención: Mientras enciendes la vela (con una cerilla, ya que añade un elemento más terrenal), pronuncia tu intención en voz alta o en tu mente.
    • Puedes decir algo como: «Con esta llama, invoco la energía del martes para [tu intención]. Que mi voluntad sea fuerte y mi acción decisiva.»
  4. Medita o Visualiza: Observa la llama. Permite que su movimiento te hipnotice. Mientras miras la llama, sigue visualizando tu intención. Imagina cómo la energía de Marte te impulsa, te da fuerza y te guía. Puedes sentarte con la vela durante unos minutos o el tiempo que sientas necesario.
  5. Permite que se Consuma: Deja que la vela arda de forma segura hasta que se consuma por completo. Si no es posible, puedes apagarla con un apagador de velas (nunca soplando, ya que simbólicamente dispersa la intención) y volver a encenderla el siguiente martes o cuando sientas la necesidad de reforzar tu intención.

Después del Ritual: Confía y Actúa

Una vez que la vela se ha consumido (o se ha apagado), el ritual ha terminado, pero tu trabajo no. La energía ha sido activada, ahora te toca a ti actuar.

  • Confía: Confía en que el universo está conspirando a tu favor y que la energía que invocaste está contigo.
  • Toma Acción Inspirada: El martes es un día de acción. No esperes milagros pasivamente. Presta atención a las oportunidades, las ideas y los impulsos que te guían hacia tu intención.

Encender una vela un martes es una práctica sencilla pero poderosa. Es un recordatorio de que posees una fuente inagotable de coraje y determinación. Utiliza este ritual para activar tu fuerza interior y manifestar la acción que te llevará a tus sueños.

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