
- El 11 está asociado con la intuición, la iluminación, la inspiración y la manifestación de deseos. Es un número que nos conecta con planos superiores y nos invita a escuchar nuestra voz interior para guiar nuestras decisiones.
- El 22 es conocido como el «Constructor Maestro» y representa la capacidad de manifestar grandes sueños y proyectos en la realidad física. Simboliza el poder de transformar ideas en algo tangible, atrayendo éxito y logros significativos.
¿Buscas una forma sencilla pero poderosa de atraer prosperidad, dulzura y abundancia a tu vida? Existe un ritual ancestral que muchas personas practican con fe y devoción: encender una vela de miel los días 11 y 22 de cada mes. Esta práctica, arraigada en la creencia de que la miel atrae lo bueno y endulza los caminos, se ha convertido en un faro de esperanza y un imán para las bendiciones.
¿Por qué los días 11 y 22?
La elección de estas fechas no es casual. En la numerología, el 11 y el 22 son considerados números maestros.
Al combinar la energía de estos números con la dulzura y el poder de atracción de la miel, se crea un potente portal para la abundancia.
El Ritual Paso a Paso
Encender tu vela de miel es un acto de intención. Aquí te guiamos para que lo hagas de la manera más efectiva:
- Prepárate: Elige un momento de calma. Puedes encender la vela en un lugar tranquilo de tu hogar, donde te sientas en paz y puedas concentrarte.
- La Vela: Necesitarás una vela de miel natural. Puedes encontrarla en tiendas esotéricas, herbolarios o mercados artesanales. Su color dorado y aroma natural ya invitan a la dulzura.
- Intención Clara: Antes de encenderla, sostén la vela entre tus manos y cierra los ojos. Visualiza aquello que deseas atraer: prosperidad, amor, salud, oportunidades, abundancia económica, armonía familiar, etc. Siente la emoción de ya haberlo logrado.
- Enciende la Llama: Con una cerilla. puedes decir «Gracias universo por las oportunidades que llegan.»
- Deja que se Consuma: Es importante dejar que la vela se consuma por completo. Nunca la apagues soplándola, ya que se cree que esto «apaga» la intención. Si necesitas apagarla por seguridad (por ejemplo, si tienes que salir de casa), hazlo con un apagavelas o un utensilio, y al regresar, puedes volver a encenderla visualizando tu propósito.
- Agradece: Una vez que la vela se haya consumido, agradece al universo y a tus guías por la manifestación de tus deseos. Los restos de la cera pueden desecharse de forma habitual o, si lo prefieres, puedes enterrarlos en una maceta o jardín como símbolo de siembra de tus deseos.
Consideraciones Adicionales
- Limpieza Energética: Antes de encender la vela, algunos optan por realizar una pequeña limpieza energética en el espacio, como ventilar la habitación, encender un incienso o sahumar con salvia. Esto ayuda a crear un ambiente propicio.
- Fe y Constancia: La clave de este ritual, como de cualquier otro, reside en la fe y la constancia. Cuanta más fe pongas en tu intención, más poderosa será la energía que generes. Repetir el ritual mes a mes refuerza tu conexión con la abundancia.
- Gratitud: Siempre finaliza con gratitud. Agradecer de antemano lo que está por llegar es una forma de abrir las puertas a la manifestación.
Incorporar el encendido de la vela de miel los días 11 y 22 a tu rutina mensual es un hermoso acto de autocuidado y una poderosa herramienta para enfocar tu energía hacia lo que deseas atraer. Pruébalo con el corazón abierto y observa cómo la dulzura de la prosperidad comienza a manifestarse en tu vida.
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